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Diario regional de Pilar,
publicación del 24/12/09
Ante la construcción de nuevos edificios escolares en Pilar, surge una posibilidad distinta. Incorporar pautas bioclimáticas para obtener confort, más luz y eficiencia energética.
por Graciela Baroldi*
La noticia sobre la necesidad de construir más de 15 escuelas en el Partido de Pilar para hacer frente al fuerte crecimiento demográfico zonal, induce a pensar que se trata de una oportunidad planteada por la realidad educativa, para incorporar en el diseño de los nuevos edificios escolares, pautas bioclimáticas, a fin de obtener el mayor confort higro-térmico-lumínico-acústico con consumo energético mínimo.
El Código Rector de Arquitectura Escolar menciona al clima como elemento determinante de las condiciones y exigencias de habitabilidad. No obstante las recomendaciones son generales, sin dejar explícitos los distintos requerimientos necesarios en cuanto a las regiones del país.
Nuestro territorio está organizado en seis zonas bioambientales según la Norma IRAM 11603, desde la Quiaca, en Jujuy -22º latitud S.- hasta Ushuaia, Tierra del Fuego -55º latitud S.-
Por lo tanto, es fundamental que los proyectos respondan a las características propias de la región a intervenir, a la resolución y minimización de los impactos desfavorables, al aprovechamiento de los factores climáticos-socio-culturales y a las ventajas de los materiales y tecnologías propias del lugar.
La diversidad de regiones naturales presenta situaciones extremas de temperatura, con condiciones críticas para obtener niveles admisibles de confort higrotérmico -entendiéndose como tal, el nivel de habitabilidad elemental y necesaria para el desarrollo de la dinámica docente- tanto en los espacios interiores como en aquellos que rodean los edificios escolares. Sumando, simultáneamente con el uso racional de la energía, eficiencia energética y menor costo de mantenimiento.
En consecuencia, se recomienda al iniciar un proyecto:
1.Considerar la relevancia del clima como factor imprescindible en los rangos de habitabilidad, tomando para ello los ejemplos existentes y científicos, simulaciones y evaluaciones en textos y laboratorios específicos.
2.Definir los factores que influyen en la clasificación del clima en cada región y sub-región según la norma indicada.
3.Mencionar los aspectos climáticos en relación a las distintas escalas del proyecto: escenario de implantación, orientaciones óptimas, forma de agrupamiento, morfología. Tamaño edilicio y de áreas exteriores recreativas, exigencias en iluminación y ventilación natural, asoleamiento, recursos y características térmicas de los materiales.
Un relevamiento de los edificios escolares existentes en Pilar, permite detectar según orientación, materiales de construcción, terminaciones y testimonios de los usuarios, la ausencia de un proyecto en correspondencia al sitio de implantación y en función de las pautas mencionadas.
Algunos de los más recientes, sin ir más lejos, permanecen con sus aulas orientadas al oeste, sobre línea municipal, aunque la amplitud del predio intervenido, una manzana completa, permitía ubicaciones estratégicas.
La orientación oeste produce sobrecalentamiento en los meses estivales, la posición sobre línea municipal no permite la instalación de parasoles a fin de impedir el ingreso de las radiaciones solares horizontales, originadas por el sol de la tarde.
Asimismo, la carencia de ventilaciones cruzadas, el diseño de cielorrasos bajos en pasillos oscuros, la ausencia de patio cubierto y la falta de tratamiento del patio descubierto y espacios perimetrales con vegetación para obtener microclima, tanto en invierno como en verano -protegiendo con sombra y humidificación en el primer caso y del viento en el segundo- contribuyen a la obtención de edificios deficitarios, desde el punto de vista medioambiental y por ende funcional.
En cambio, si evaluamos otros ejemplos, producto de políticas que priorizan la educación, como las escuelas de la Provincia de La Pampa, que por más de 10 años viene construyendo escuelas con recursos materiales mínimos pero en función de grandes recursos intelectuales, los resultados positivos están a la vista.
Los edificios escolares pampeanos responden a diseños bioclimáticos y aunque el clima es más riguroso, la respuesta administrativa es digna de mencionar, sirviendo con su tarea a la población y fundamentalmente a sus hijos: las mujeres y los hombres del mañana.
Resumiendo, ante la inminente creación de escuelas y jardines de infantes en el distrito, sería prudente y democrático que la administración pública exhibiera los proyectos: ubicación, resolución y presupuesto a la comunidad, mediante la convocatoria a una audiencia pública, como se realiza en otras comunidades y provincias de nuestro país y del extranjero.
Oportunidad en la cual, los actores interesados puedan participar del debate: los profesionales de la educación y la construcción, las ONG, la población en general, a fin de exponer, plantear, discutir, los requerimientos y alternativas de los diseños educativos, que se supone ya deben estar en carpeta para su construcción.
Insistiendo, para que todos los proyectos de construcción de centros educativos debieran cuidar que el diseño del edificio tenga en cuenta una óptima orientación solar de las aulas y, a la vez, contar con la protección de factibles deslumbramientos a través de parasoles y galerías.
Un correcto aislamiento térmico, así como todo tipo de medidas constructivas destinadas a propiciar el ahorro de energía. Además, los nuevos centros escolares debieran poseer paneles de captación solar para la producción de agua caliente sanitaria. También, mejoras en la acústica del edificio, para salvar reverberaciones, evitar jaquecas y disfonías en los docentes; y tender a una disposición del espacio más racional, con amplios pasillos y la estratégica ubicación de los pequeños en la planta baja.
Propiciando con estas medidas un antecedente regional, con el objetivo de preservar el Planeta y minimizar los efectos negativos del Cambio Climático.
*Arquitecta FADU. UBA. Perito de Oficio de la Justicia, se especializa en Impacto Ambiental, Diseño Urbano y Arquitectónico, Arquitectura Bioambiental y Energías Renovables. Docente e investigadora universitaria. Miembro de la Asociación Argentina de Energías Renovables y Ambiente.