¿qué sabe ud. de Ecología?
Para quienes viven en Argentina
y para los que viven en otros países
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por Belén Campos
Cuando se habla de los beneficios que las plantas producen en nuestras vidas, inmediatamente asociamos esta idea con su capacidad para mejorar la calidad del aire que respiramos, al producir oxígeno y elevar la humedad ambiental.
También son conocidos desde muy antiguo los poderes curativos de numerosas especies vegetales, tanto en sí mismas como a través de los principios activos que contienen. Muchas de las virtudes de las plantas, en este aspecto, están científicamente demostradas, sin embargo otras proceden de mitos, leyendas y creencias tradicionales que, curiosamente, encuentran una causa científica con el tiempo.
Más efectos positivos
- Son eficaces como filtro de elementos contaminantes contenidos en los humos y gases; algunas especies tan frecuentes en nuestros hogares como el Filodendron (Philodendrom) o el Espatifilo (Spatiphylum) pueden limpiar el aire de los vapores que emiten sustancias peligrosas como, por ejemplo, el benceno, los formoaldehidos, el dióxido de carbono o el cloroetileno.
- Se revelan como capaces de absorber las radiaciones emitidas por pantallas de televisión o de ordenador, siendo especialmente indicadas para ello las plantas con púas o pinchos.
- Y por si esto fuera poco, está el enorme beneficio psicológico que proporcionan, menos evidente pero de gran importancia para nuestra calidad de vida. Está claro que un ambiente en el que hay plantas, ya sea interior o exterior, resulta más acogedor y relajante que uno en que no se cuente con la presencia de estos seres vivos tan protectores y generosos como tan poco molestos.
- A través de sus colores y aromas, las plantas influyen muy positivamente en los estados anímicos, ayudando a superar situaciones de estrés, ansiedad o depresión. Concretamente, el trabajo de jardinería es especialmente recomendable para estos casos, pero este es un tema amplio que merece capítulo aparte. Hay especies, como el bambú o el ciclamen, a las que se les supone una gran capacidad para transmitir energía positiva.
Es evidente que a lo largo de la historia, las plantas han desempeñado un papel importante para la especie humana. Muchas culturas han considerado como sagrados árboles como los abedules, las hayas o los robles, aparte de atribuirles propiedades mágicas y curativas y profesarles un gran respeto que, desgraciadamente, se ha perdido en la sociedad moderna.
Desde tiempos remotos, el hombre ha otorgado a cualquier especie floral un carácter simbólico y las ha utilizado para reconocer y expresar sentimientos. Aunque sólo fuera por esto, valdría la pena llenar nuestra vida de plantas.
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