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La fruta, naturaleza en pequeñas dosis


frutas

Aunque generalmente se utiliza como postre la fruta es, por su aporte energético y por las posibilidades de combinación que ofrece, una excelente opción gastronómica, especialmente para estas fechas de calor.

Las frutas son una parte indispensable de nuestra alimentación. Formadas en un 90% de agua, azúcares, sales minerales, innumerables vitaminas y fibras, juegan un papel trascendental en el equilibrio de la dieta humana por sus cualidades nutritivas.

Lo mejor es tomar la fruta de temporada, cruda y masticándola bien, pero también puede darse rienda suelta a la creatividad y presentarla de diversas maneras.

Especialmente en los meses de verano, cuando el calor más aprieta, una pieza de fruta es una excelente opción para compensar la necesidad de líquidos que tiene el organismo. Se pueden tomar bien al natural o en zumo, trituradas o batidas con yogur. Así se pueden elaborar sabrosos batidos de fresas, naranja y yogur… etc.

Otra opción suele ser hacer compota o prepararlas en puré. Las opciones son muy amplias: purés cubiertos con una capa de yogur y canela, puré de manzana con yogur de limón, puré de una fruta con trozos de otra, etc.

Otra manera tradicional de cocinarlas es asándolas, como las manzanas al horno, con azúcar por encima, o bien cortadas en trozos, colocando esta macedonia sobre un fondo de yogur o queso fresco. Una variante es preparar la macedonia con trozos de queso fresco o de gelatina de frutas. No hay que olvidar que las frutas en ocasiones especiales también pueden llevar alguna salsa del tipo de helados o cremas.

También pueden prepararse salsas de frutas, muy adecuadas para estas fechas: las piezas de fruta se trituran y se les añade azúcar con un poco de zumo de la fruta que nos apetezca ( limón, fresa, kiwi, albaricoque, piña…). Todo ello se puede mezclar luego con yogur, queso fresco o requesón batido, etc.

Conservas caseras

Pero sin duda, una de las utilizaciones más frecuentes de la fruta suele ser para elaborar conservas caseras. El proceso de elaboración de todas ellas es similar y las diferencias entre unas y otras estarán en función de la cantidad de fruta que se incluya en el preparado.

Hay que tener cuidado de elegir piezas que estén maduras y sin golpes. Se procederá a cocerlas para eliminar bacterias y para que la mezcla adquiera la concentración de azúcar necesaria. Pero hay que tener cuidado de no cocinarlas en exceso porque el azúcar adicionado podría cristalizar y se estropearía la preparación. Para comprobar si está en su punto, se echa una gota en caliente sobre un plato y si se solidifica al momento, la preparación ya está lista.

Las mermeladas, por ejemplo, se fabrican con trozos de fruta macerados en azúcar en una proporción de entre un 45 y 100% del peso de la fruta. A continuación se cuecen durante un espacio de tiempo prolongado, unos 45 minutos. Luego se retira del fuego, se agrega el azúcar, se mezcla todo ello bien con una cuchara de madera y se deja hervir durante otros 15 minutos, hasta que queda reducido a un puré con algunos trocitos de fruta.

Las mermeladas se pueden hacer de toda clase de frutas y además permite la opción de mezclarlas: se puede elaborar mermelada de pera y melocotón, de frutas rojas (con fresas, frambuesas, cerezas), de cereza con grosella, de manzana con naranja…

En las jaleas, el contenido de fruta debe ser, como mínimo, del 62%. Este es un dulce que se obtiene por la cocción de zumos de frutas con azúcares, aunque también se pueden incluir algunos trozos de fruta si se desea. Sólo pueden prepararse con frutas que sean ricas en pectina, como la manzana, porque éste es el componente que vuelve gelatinosas a las jaleas, y permite que cuajen.

Otra opción son las confituras, dulces de consistencia espesa, obtenidos de frutas enteras o troceadas, en una proporción superior al 40% del producto final.

Se cuecen en un almíbar, en la proporción de ¼ litro de agua por kilo de azúcar pero el tiempo de cocción es más corto que en las mermeladas, para evitar que la fruta se deshaga. Suelen emplearse generalmente en pastelerías.