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Un encuentro con la naturaleza - Catriel, Río Negro

Reserva ambiental de Sargento Ocón

RIO NEGRO, martes 1 de febrero del 2000

Sobre el lago que formó el embalse Casa de Piedra se emplaza la reserva municipal. En el lugar gravita un proyecto ecológico que, por la falta de sostén económico, no se materializa.

CATRIEL (ACA).- A poco más de 50 kilómetros de esta ciudad, maras, guanacos, aves y hasta tortugas, se acercan al espejo de agua que conforma el embalse Casa de Piedra. Allí están tranquilos y se pasean a sus anchas, pues están en la reserva ambiental de Sargento Ocón, dependiente del municipio de Catriel. Sin embargo, los embates de la situación actual hacen que los proyectos para el lugar estén paralizados, ante la falta de presupuesto de la comuna, y la ausencia de asistencia económica privada.

Catriel

El sitio se encuentra alrededor de la escuela hogar N' 149, -cerrada desde hace tiempo por falta de matrícula, y puesta ahora a disposición de la reserva municipal, por decisión del Consejo Provincial de Educación. Son unas 600 hectáreas que comprenden campo abierto y costa del lago, ubicadas a 54 kilómetros de Catriel, a las que se llega tras recorrer unos 20 kilómetros por la ruta nacional 151, y el resto por la vieja ruta provincial de tierra Nº 57, pasando junto al yacimiento Medanito.

De la mano de un decreto provincial, el peri lago del embalse fue declarada área protegida, y los municipios de influencia recibieron en sus manos sectores para darles el fin que creyeran conveniente.

En este marco, la comuna de Catriel señaló aproximadamente 600 hectáreas como reserva municipal.

Y en este contexto apareció el proyecto de María del Carmen Acebal, una licenciada en biología que actualmente ocupa la secretaría de Planificación y Desarrollo del municipio, que al acceder a una vacante de un perfeccionamiento en Medio Ambiente en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Ambientales, tuvo que realizar una tesis.

Esta se basó en la denuncia de las consecuencias de la explotación petrolera y su negativo impacto sobre la fauna y la flora autóctonas. Pero esa denuncia debía acompañarse de una propuesta de solución, y María del Carmen la complementó entonces con la sugerencia de que fueran las grandes compañías petroleras asentadas en la zona las que subsidiaran una reserva ambiental, aprovechando la presencia del lago artificial, que por otra parte ya registraba cambios en el medio con el regreso de ejemplares animales a sus inmediaciones.

Una idea que no cristaliza

Catriel

Evidentemente su aspiración fue una muy buena idea, porque UNESCO otorgó una mención a su proyecto de la reserva, que -a grandes rasgos- tiene como objetivo el repoblamiento de la fauna; el asentamiento de una estación de control hidrobiológico; una estación de piscicultura, y un centro de educación ambiental, con asiento en las instalaciones de la escuela hogar, amén de otras iniciativas que podrían cristalizarse en el lugar y que rondan en la cabeza de María.

La propuesta fue planteada a las petroleras, pero la reestructuración alcanzó a esa industria, y a pesar de que la idea había sido recibida de buen grado, todo quedó en las buenas intenciones. Algo parecido ocurrió con el sector gubernamental: el municipio catrielense está jaqueado en su economía, y las razones presupuestarias impiden el destino de fondos, personal o insumos para el lugar.

"Lo que se consiguió entonces en estos cinco años es la siembra de 80.000 truchitas, que aportó Piscicultura de Bariloche, y la tarea educativa que vengo desarrollando con los chicos de las escuelas. Primero dicto una charla y después vamos con ellos al lago para hacer un taller ecológico".

"Lo que pasa es que los chicos llevan los comentarios a sus casas, a su ámbito, y el fin de semana llega hasta el lago toda la familia. Lamentablemente allí no hay ni una parrilla, o lo indispensable para pasar un día al aire libre", se lamenta María del Carmen, que "vuela" con su mente cuando habla de todo lo que proyecta, pero se apena cuando cae en la cuenta de todo lo que le falta para dar forma a sus sueños.

Al llegar a la reserva municipal, uno se encuentra primero con la escuela hogar, e inmediatamente toma una picada que se abre a la izquierda, que tras unos metros de pequeños ascensos y descensos, lo acerca a la costa del lago.

Una pequeña playa de agradable arena, junto a rocas que, se internan en las aguas, reciben a los visitantes mientras alrededor los cerros se imponen con su presencia. Una recorrida por las adyacencias -sin provocar ruidos que alteren la calma del lugar- permite la visualización de patos, cisnes y otras aves de hábitos acuáticos, tortugas que merodean la costa, y hasta alguna trucha osada que se acerca hasta el agua tibia de la orilla.

Por efecto de la decantación, el agua del lago es más límpida que el río que le da vida, así que hasta un chapuzón en sus márgenes es agradable, mientras en la playa se pueden aprestar las reposeras para tomar un poco de sol. El sitio también tiene sus adeptos, casi todos residentes de Catriel que reconocen su potencial y aman su tranquilidad.

Obviando la falta de servicios, llegan hasta allí para practicar windsurf, parapentismo, llevan alguna embarcación, sus hijos juegan en el agua o se lanzan por el " tobogán de tierra" de un pequeño cerro, que los deposita en medio de un chapuzón en el lago. "Casi todos esos vecinos integran una lista de aspirantes a un lote, porque también está la posibilidad de que el municipio parcele algún sector", comenta la funcionaria.

Mientras espera tiempos mejores para ver hecho realidad su proyecto, y mientras lucha contra la desazón que producen las dificultades, María del Carmen evalúa: "Hasta que no se cierre el predio, hay cosas que caen en saco roto, porque no se puede hacer un seguimiento de las colonias de animales salvajes, o las chivas llegan y se comen los árboles que se han plantado, sin contar a las hormigas, que también hacen lo suyo".

"Creo que para intentar llegar a ver cumplidos mis objetivos, deberíamos apuntar a formar una ONG, o una fundación, o un club de amigos de la reserva. Y desde lo gubernamental pienso que podríamos intentar hacer algo en forma conjunta entre los municipios que tienen acceso al lago".