¿qué sabe ud. de Ecología?
Para quienes viven en Argentina
y para los que viven en otros países
Gracias por intervenir !
por Tomás Buch
(Especial para el Diario "Río Negro")
La globalización ha tenido efectos evidentes sobre la economía. También ha tenido algunos efectos sobre la estructura de las relaciones internacionales, estimulando la formación de bloques regionales, como el Mercosur, que tal vez algún día converja en una unión más amplia como la europea.
Está comenzando a tener algún efecto sobre la Justicia, como lo indica la vacilante creación del Tribunal Penal Internacional y el despertar de cierta conciencia mundial por el caso Pinochet y el de "nuestros" asesinos de uniforme. Y las poblaciones del mundo también están tendiendo a hacerse escuchar en los escenarios globales; su voz se manifiesta a través de ese movimiento inorgánico, caótico, desigual, colectivamente llamado "organizaciones no gubernamentales": las ONG's.
Su última presentación, irrumpiendo en las sesiones de la organización Mundial de Comercio, en Seattle, fue por lo menos espectacular y creó la impresión de que "los pueblos del mundo" habían frustrado la configuración de un esquema de comercio mundial que sólo beneficiaba a las empresas transnacionales, en detrimento de los intereses ecológicos y populares de todos los países.
Antes, en 1992 el movimiento de las ONG's había clamado en voz muy alta su presencia en la Cumbre Ecológica de Río de Janeiro y también había señalado su presencia en otras conferencias. de los estados, como el encuentro de mujeres en Pekín y la reunión sobre los graves temas de población en El Cairo.
n la Red en los que se presentan grupos o grupúsculos de interés. Las ONG's son literalmente millones en todo el mundo, porque son grupos de interés sobre cualquier tema irnaginable.
¿Grupos o grupúsculos? Uno de los problemas es que no hay forma de saberlo. Cabe cuestionar la representatividad de las ONGS, ya que grupos muy minoritarios, si disponen de fondos y una buena armazón publicitaria, pueden llegar a afectar la opinión pública de manera significativa. Pero, la representatividad es un valor muy relativo.
También está cuestionada aquélla de los partidos políticos y aun la del mismo voto popular: sabemos que en muchos países son bastante fáciles de comprar, y donde el voto no es obligatorio, la participación popular tiende a disminuir.
Las ONG's se hacen oír, a escala internacional y también nacional o local. Son los ecologistas, las mujeres, los defensores de los derechos humanos o los de los animales, los vecinos auto convocados para luchar por un semáforo en el barrio o para pedir mejores planes de estudio en las escuelas.
Luchan en favor o en contra del aborto, la eutanasia o la legalización de las drogas. Son también grupos políticos marginales, que propulsan todas las ideas buenas o malas imaginables. Es la voz de los que no la tenían. Si tienen bastante dinero, pueden armar campañas importantes para hacerse conocer mejor y se genera una bola de nieve que propulsa a la ONG al centro de la atención.
Según algunos, se trata de una nueva forma de ejercer el poder político, un intento de democracia directa, que complementará, o tal vez un día reemplazará, a los partidos políticos.
Las diferencias ideológicas entre éstos, que les daban el sustento moral y la legitimidad al representar alternativas de estructuración de la sociedad, han sido carcomidas por la "muerte de las ideologías", la globalización, la corrupción percibida como general e inevitable y la aparente inexistencia de alternativas razonables al "modelo neoliberal" hegemónico. Los partidos, que legalmente son los órganos de expresión de la voluntad popular y el vehículo legítimo para acceder al poder, son vistos por muchos como meras agrupaciones de aspirantes al poder por razones personales. Su legitimidad está cuestionada en la mayoría de los países y algunos ven a las ONG's como formas alternativas o complementarias de poder popular.
La democracia es, sobre todo y más allá de lo formal, la horizontalización del poder. En las circunstancias actuales la democracia es la forma de gobierno predominante, pero se limita a lo político; toda decisión económica de real impacto está cada vez más fuera de sus posibilidades.
Lo económico se escapa totalmente a la decisión democrática. Y entonces, ante la ineficacia de los mecanismos formales, surge la marea informal de las ONG's para que se hagan oír las voces de los que están fuera del sistema de control. Y las voces son muchas veces discordantes y estridentes, y ejercen presión sobre los poderes políticos por vía del manejo de la opinión pública.
Pero este hecho señala inmediatamente sus limitaciones como aspirantes a órganos de un poder más democrático. Las ONG's tienen un poder mediático, más que real. Si las ONG's no logran tener presencia en los medios de difusión masiva, no logran llevar su mensaje a nadie.
Eso las lleva, en ocasiones, a realizar acciones altamente efectistas para llamar la atención pública sobre la situación que quieren denunciar y también sobre sí mismas: Greenpeace, con sus espectaculares acciones contra los balleneros o los transportistas de materiales nucleares, es el paradigma de esa actitud y logra respetabilidad universal debido al "heroísmo" de sus acciones, a pesar de sus argumentos, a veces cuestionables.
Otras ONG's, como Human Rights Watch o Amnesty International, son menos espectaculares y también se han conquistado un lugar de respeto por sus constantes denuncias de los crímenes que cometen los estados, a diario, en todo el mundo.
Gracias a una fuerte presencia mediática de sus actos, parte de la opinión pública ha tenido la impresión de que la reunión de la OMC fracasó por la acción de los grupos que se dieron cita en las calles de Seattle a comienzos de diciembre. Pero esa impresión es falsa.
La Ronda de Seattle fracasó por la dificultad de encarar constructivamente los problemas de los subsidios agrarios europeos, y no por la extraña, contradictoria y ruidosa coalición de ecologistas con gremialistas.
Sin embargo, la participación de las ONG's en las grandes conferencias internacionales ha contribuido mucho a llevar la atención de los medios sobre los problemas muy reales que planteaban las organizaciones de base y de este modo, se ha contribuido en enorme medida a crear una creciente conciencia planetaria sobre los problemas ambientales y demográficos.
Pero los países más poderosos persisten en su falta de entusiasmo por tomar decisiones verdaderamente vinculantes en cualquiera de los grandes temas que tanto movilizan a las ONG's. La movilización aún está muy lejos de ser suficientemente eficaz, especialmente en aquellos temas que afectan intereses comerciales de las grandes empresas transnacionales.
Desgraciadamente, los principales temas ambientales caben en esta categoría, como lo hacen los frecuentes derrames de petróleo o el efecto invernadero. Y toda la comunidad internacional, a pesar de los "escraches", no puede obligar a japoneses y noruegos a dejar de asesinar ballenas.
En algunos, otros temas, sin embargo, la acción de las ONG's de mayor prestigio y su presencia es de verdadera relevancia. Amnesty International es aceptada como querellante en el juicio acerca de la extradición de Pinochet; Human Rights Watch,ha encabezado la campaña internacional contra las minas terrestres que condujo a un tratado internacional que hizo mucho contra estas armas siniestras y hasta entonces poco conocidas. Transparency International acaba de ser designada por el gobierno argentino como referente para supervisar el retorno de nuestro país de las simas de la corrupción.
La defensa de los derechos humanos o la transparencia de los negocios públicos no afectan mucho a los grandes intereses económicos. La eficacia de las ONG's para lograr reales progresos en los temas de alguna relevancia económica es dudosa.
A pesar de eso, la mayoría de las ONG's más conocidas son vehículos válidos para expresar los puntos de vista, muchas veces poco ortodoxos, de grupos de presión legítimos. Lo que sería deseable es que una población cada vez más crítica e informada participe en las cuestiones vitales de nuestra sociedad global en cada vez mayor grado.
Entonces, tal vez hasta las monstruosidades económicas -como el hecho de que las cuatrocientas personas más ricas del mundo posean más que los dos mil millones de personas más pobres- dejarían de estar fuera de los límites de la política.