¿qué sabe ud. de Ecología?
Para quienes viven en Argentina
y para los que viven en otros países
Gracias por intervenir !
Esta celebración fue originariamente una iniciativa de Canadá, siendo relativamente reciente, ya que se estableció en 1992 en la Earth Summit (Eco 92 -Río de Janeiro- Brasil).
A los fines de mensurar la importancia de los mismos, tengamos presente que nuestro planeta se encuentra cubierto en sus casi 2/3 partes por océanos.
Ello y una concepción desaprensiva del entorno llevó a que la mayoría de los países, consideraran a los océanos como el basurero ideal para todos los desperdicios de alta peligrosidad y difícil eliminación.No es casual que el 80% de la contaminación de mares y océanos se origine en actividades realizadas en tierra.
Así con el correr de los años las noticias y las denuncias de pioneros como Jaques Cousteau nos ponían al tanto del volcamiento de miles de toneladas de residuos peligrosos en todas las latitudes de los océanos, entre ellos basura nuclear en las fosas oceánicas, hidrocarburos derramados intencionalmente o en forma accidental. productos químicos, etc.
Calculándose que cada año unos 21 millones de barriles de petróleo fluyen a los océanos del alcantarillado urbano, los efluentes de las fábricas y los buques que descargan sus tanques. En el último decenio, se derramaron accidentalmente un promedio de 600.000 barriles de petróleo por año.
Estas calamidades llevaron a muchos países tomar una actitud más responsable e impusieron la necesidad de preservar los ecosistemas marinos de la contaminación y la degradación de sus recursos, por cuanto la interacción de ellos con la atmósfera, litosfera y la biósfera, juega un papel relevante en la conformación de las condiciones que hacen posible las distintas formas de vida del planeta.
Además estos ecosistemas sirven como hábitat de plantas y animales, conformando una rica biodiversidad, que proporciona alimentos, energía y múltiples recursos vitales para el desarrollo humano ya que más del 90 por ciento de la biomasa viviente del planeta se encuentra en los océanos.
Pese a todos los esfuerzos realizados por la comunidad internacional en su defensa, hoy la contaminación y la sobreexplotación han puesto a gran cantidad de sus especies al borde de la extinción, lo que deberemos lamentar en un futuro no tan lejano.
No debemos ignorar tampoco que los avances logrados en materia de legislación internacional, son de difícil o imposible aplicación en muchos casos, sobre todo a las países poderosos del planeta que siguen en forma clandestina o no tanto, derramando sustancias de extrema peligrosidad a los mismos.
Una simple recorrida por las costas de cualquiera de los océanos, nos mostrará con crudeza las consecuencias de las locuras humanas, expresadas en focas y delfines muertos, pingüinos y cormoranes empetrolados, plásticos y todo otro material de incierta procedencia.
El 52 % de los estuarios costeros de EE.UU. están tan contaminados por el agua que llega cargada de elementos químicos, que la producción marina está seriamente amenazada, por lo menos el 70 % de las especies marinas están en peligro y alterados sus sistemas de inmunidad. (1)
Por ello, muchos de sus recursos están desapareciendo antes que puedan ser estudiados y clasificados, lo que repercute negativamente sobre actividades como investigación y pesca, vitales en un mundo que cada día tiene necesidad y reclama mayores y mejores recursos.
Debemos tener presente que la muerte y las enfermedades causadas por las aguas costeras contaminadas tienen un costo de 12.800 millones de dólares para la economía mundial y el impacto económico anual de la hepatitis causada por alimentos marinos contaminados asciende a 7.200 millones de dólares.
El "Convenio sobre prevención de la contaminación del Mar", que también es de aplicación al caso, expresa: "El medio marino y los organismos vivos que mantiene, son de vital importancia para la humanidad y es de interés común utilizarlos de forma que no se perjudiquen ni en su calidad ni en sus recursos, ya que la capacidad del mar para asimilar desechos y convertirlos en inocuos, y sus posibilidades de regeneración de recursos naturales no son ilimitadas".
En 1994 entró en vigor la Convención de las Naciones Unidas sobre la Ley para los Océanos y el año 1998 fue designado por la ONU como el Año Internacional de los Océanos para fomentar la toma de conciencia sobre estos recursos.
Tan grave es la situación que la consigna para el reciente Día Mundial del Ambiente fue: Se buscan mares u océanos, Vivos o Muertos.
Por último, vale la pena expresar que si queremos avanzar hacia el mantenimiento de la paz, la justicia y el progreso de todos los pueblos del mundo, debemos trabajar como Nación en el contexto mundial, en el establecimiento de un régimen internacional equitativo que tenga en cuenta los intereses de toda la humanidad.
Ricardo Luis Mascheroni - docente
rimasche2@yahoo.com.ar