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Gestión respecto del gasoducto Norandino

Intervención de la Fundación Vida Silvestre Argentina

gasoducto

RESULTADOS DE LA PROPUESTA REALIZADA POR VIDA SILVESTRE A LAS EMPRESAS TECHINT Y NORANDINO POR EL GASODUCTO EN LAS YUNGAS.

Todo comenzó en febrero de 1998, cuando el gasoducto Nor Andino fue denunciado por su impacto ambiental. Pero en marzo, el obispo de Humahuaca, monseñor Pedro Olmedo Rivero, mostró la otra cara del problema social: consiguió reunir miles de firmas para que se construyera el gasoducto y se le realizara una derivación a esa ciudad de la provincia de Jujuy y poblados aledaños, lo cual no estaba previsto.

Fue por esos meses que la Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA) comenzó a revisar los estudios de impacto tanto de esta obra como los de otra, más al Norte, que no había sido incluida en la denuncia a pesar de que provocaba también una serie de problemas ambientales que no habían sido resueltos.

Este análisis comparado era una condición imprescindible para involucrarse en el tema y buscar alternativas entre tanto fuego cruzado. Finalmente, Vida Silvestre produjo un documento sobre ambos emprendimientos, que se envió a las autoridades e instituciones involucradas, algunas de las cuales jamás intervinieron.

Entre mayo y julio, la FVSA mantuvo numerosas reuniones con las empresas responsables de los gasoductos, y el 23 de julio propuso al gasoducto Nor Andino una serie de acciones concretas destinada a mitigar sus principales impactos. Pero, sobre todo, se trataba de ir más allá, apuntando a solucionar los problemas ambientales de fondo que aquejan la región.

Entre ellos estaba la necesidad de incorporar una visión ambiental regional en la zona, por medio de un aporte concreto para consolidar el corredor biológico entre los Parques Nacionales Baritú y Calilegua. Muy pocos días después, el 26 de julio, Techint y Nor Andino aceptaron aplicar las recomendaciones propuestas.

QUE SON LAS YUNGAS

A todo esto, conviene presentar en sociedad el objeto de conservación, que tanta polémica ha despertado. ¿Qué son las Yungas ? Se trata de una franja de selva subtropical de montaña que se introduce por nuestro Noroeste proveniente de Bolivia, y que atraviesa parte del territorio de las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca.

Constituye, junto con la selva misionera, el área de mayor biodiversidad de la Argentina, y, en este caso, un regulador insustituible del agua de la región.

El corredor ecológico al que hacemos referencia abarca unas 500.000 hectáreas, las mejores de las Yungas argentinas. Pero en la actualidad, debido a la velocidad con la que están siendo afectadas por la tala indiscriminada, ya sea para la explotación de la madera de sus riquísimas especies arbóreas como para ganar espacios para la actividad agrícola, esta masa de selva continua está en riesgo.

Y también sus especies, que no son pocas. Veamos un ejemplo: una de las áreas seleccionadas, en este caso para ser donada a Parques Nacionales con aportes del gasoducto, constituye un completo muestrario del Bosque Montano y de los pastizales de altura.

Se relevaron 500 especies de plantas fanerógamas, entre ellas 78 árboles -como los inmensos cedros y nogales- y 50 helechos. Entre la fauna se distinguen el amenazado yaguareté, la taruca (versión local del huemul del Sur), el lobito de río, la corzuela colorada, el pecarí labiado, la ardilla roja, el loro alisero, la pava de monte y el cóndor.

Pero también el acuerdo establecido entre la FVSA y Techint y Nor Andino incluye la donación de áreas representativas del ambiente de Selva Pedemontana y su transición con la Selva Montana, que aún se encuentran en excelente estado. Entre otros fenómenos, existe la única laguna del sistema, llamada Pintascayo, habitat del raro pato criollo, del amenazado yacaré ñato u overo, y del roedor más grande del planeta, el carpincho.

QUE PROPUSO LA FVSA

La propuesta de la FVSA apuntó a cuatro premisas básicas:

1) Responder a algunas exigencias sociales clave, relacionadas con problemas ambientales.

2) Ayudar a consolidar una visión ambiental regional.

3) Ejercer un mejor control ambiental del gasoducto.

4) Resolver los conflictos planteados en la comunidad que se oponía al gasoducto, teniendo en cuenta los intereses aborígenes locales.

En un lugar muy destacado de la propuesta de la Fundación Vida Silvestre Argentina figura, tal como se ve, la atención tanto de los problemas sociales como de las oportunidades para resolverlos, como ocurrió con el acceso al gas de las comunidades que lo requerían.

El caso emblemático estaba en Humahuaca, donde el desafío consistió en que sus pobladores alcanzaran estándares de vida muy superiores a los actuales, abandonando la presión sobre especies vegetales tales como la queñoa y el churqui, que son utilizados para extraer leña y se encuentran comprometidas.

El hecho de que hoy los pobladores de Humahuaca puedan disponer de una red de distribución domiciliaria de gas, le cambiará la vida a muchos docentes y alumnos, que, aun hoy, se ven obligados a recorrer kilómetros para recolectar leña para calefacción y cocina.

En favor de una visión regional, que permita que el corredor ecológico Baritú-Calilegua sobreviva, se propuso a Techint y Nor Andino un aporte concreto para proteger algunas zonas clave, y para apoyar proyectos relacionados con la conservación y el uso sustentable de la naturaleza en la región.

Respecto de un mejor control ambiental del gasoducto, Vida Silvestre enfatizó la importancia de los impactos ambientales indirectos o inducidos, como el desmonte irracional, la caza furtiva, la agricultura no sustentable y un manejo ganadero perjudicial para este ambiente, que iban a ocurrir a través de el camino abierto en la selva para la colocación y mantenimiento de la tubería.

La propuesta consistió en revegetar el camino una vez colocado el gasoducto bajo tierra, de modo de evitar estos impactos pero permitiendo el espacio mínimo indispensable para el control de seguridad del gasoducto en algunos puntos.

Así, hoy en día, los tramos críticos que se abrieron están siendo recuperados por la selva. Finalmente, Vida Silvestre también propuso que se llegara a un acuerdo con la comunidad kolla de San Andrés para resolver su necesidad de respetar sus sitios tradicionales, así como también realizar una relocalización de instalaciones para alejarlas de ese pequeño poblado.

RESULTADOS DE LA GESTION DE VIDA SILVESTRE

La intervención de la Fundación Vida Silvestre Argentina en este conflicto produjo como resultado lo que hoy podría presentarse como un "leading case", o caso testigo: el que una empresa que encara obras de alto impacto haya logrado avanzar hacia soluciones ambientales de fondo junto con una ONG y con una institución científica de prestigio.

Así, las empresas realizaron aportes a la provincia de Jujuy para tareas de monitoreo ambiental e infraestructura en la Reserva Altoandina de la Chinchilla, por donde también pasa el gasoducto, y para la creación de un Museo Arqueológico Provincial; incorporaron expertos del Laboratorio de Investigaciones Ecológicas de las Yungas (LIEY) para ejecutar el Plan de Revegetación en sectores críticos de la pista, realizar un mayor control independiente de la Gestión Ambiental y crear un plan de monitoreo a mediano plazo de la recuperación ambiental de la pista.

También donaron al LIEY una oficina y vivienda para que se instalen investigadores en Orán y una camioneta 4x4 para sus trabajos de campo, gracias a lo cual le facilitan a esa institución científica una mayor interacción con representantes locales de la sociedad civil (productores, comunidades, autoridades provinciales y municipales, ONGs locales, etcétera).

En cuanto a la visión regional, la FVSA buscó promover la conectividad ecológica del corredor Baritú-Calilegua por medio de proyectos de Investigación para la Conservación y el Desarrollo Sustentable (ICDS). Así, en noviembre de 1998 Techint y Nor Andino firman un convenio con el LIEY para crear el Programa Pro Yungas, que consiste en una donación de $ 50.000 por año durante cinco años, a ser distribuida entre los proyectos que resulten aprobados en cada ejercicio, con la supervisión de la Fundación Vida Silvestre Argentina.

Al respecto, debemos informar que ya han sido aprobados 14 proyectos, que ya están en ejecución. El Programa Pro Yungas persigue la generación de información para el manejo y conservación de las Yungas, la formación de recursos humanos especializados, la generación de respuestas científicas y técnicas para frenar la degradación de esta eco región, y la implementación de alternativas experimentales de manejo sostenible.

Por otra parte, en agosto de 1999 la FVSA, el LIEY, Nor Andino y Techint identificaron las áreas aptas para ser compradas con el fin de donarlas a la Administración de Parques Nacionales y a la provincia de Salta para erigir una reserva.

En noviembre, Nor Andino firma un contrato de fideicomiso con José Xavier Martini, Director Ejecutivo de la Fundación Antorchas, un hombre de gran honestidad y prestigio, quien, a pedido de la FVSA, se convirtió en el responsable del fondo generado por dicho contrato y compró las propiedades citadas con el fin de donarlas.

El 4 y el 7 de abril del año 2000, hace unos pocos días apenas, el Dr. Martini realizó las ofertas de donación a la provincia de Salta y a Parques Nacionales, respectivamente, concluyendo con éxito una etapa clave de la propuesta realizada por Vida Silvestre. Resta ahora esperar que tanto la provincia de Salta como la Administración de Parques Nacionales acepten estas donaciones, reafirmando sus respectivas vocaciones por la conservación de las Yungas argentinas.

Inicialmente, se trataba de un proyecto cuyo fin exclusivo era exportar gas a Chile. Hoy, el gasoducto Nor Andino se ha convertido en un factor desencadenante de interesantes beneficios ambientales: nuevas áreas protegidas, el desarrollo de una visión regional y, en cuanto a los pobladores locales, la posibilidad de pasar de la época de la colonia al siglo XXI en poco tiempo.

Una deuda social que Vida Silvestre ha podido ayudar a resolver y que monseñor Olmedo, al enterarse del éxito de su campaña para conseguir gas para su comunidad, resumió en las siguientes palabras: "En Humahuaca, la gente hace muchos años que está en una situación social y ambiental muy difícil. Este avance demuestra que los habitantes de la Puna pueden dejar de ser solamente espectadores del desarrollo".

Buenos Aires, 11 de abril de 2000