¿qué sabe ud. de Ecología?
Para quienes viven en Argentina
y para los que viven en otros países
Gracias por intervenir !
RIO NEGRO, martes 1 de febrero del 2000
BUENOS AIRES (TELAM).- El Banco Mundial (BM) sorprendió a los observadores ambientalistas con una severa autocrítica de sus políticas forestales las cuales no sirvieron para proteger los bosques del planeta ni ayudar a los más pobres.
"Las prácticas crediticias del BM no protegieron los bosques, las políticas forestales fueron implementadas de modo parcial y la entidad fracasó en la ayuda a los pobres del mundo, una cuarta parte de los cuales vive en regiones boscosas", expresa un documento del organismo.
Al editar y difundir un informe especial centrado en la evaluación de las estrategias aplicadas para cumplir un Plan Forestal delineado en 1991, el BM admitió que en general fracasó en alcanzar las metas establecidas.
El análisis reconoce que "la actividad alcanzó apenas a veinte países con bosques tropicales y omitió a otros tipos de zonas forestales -muy ricas en biodiversidad- que se encuentran mucho más en peligro de desaparición.
Caroline Ansley, portavoz del BM, declaró que "el estudio llega a la conclusión de que para el Banco Mundial llegó la hora de asumir una nueva política forestal, más en sintonía con las necesidades de los países en desarrollo y la cambiante dinámica del sector forestar".
Un grupo autónomo que rinde cuentas sólo a la Junta Directiva del BM -llamado Operations Evaluation Department - realizó la apreciación por encargo de Wolfensohn, presidente de esa organización crediticia que forma parte de la estructura de Naciones Unidas.
El material fue divulgado también a través de la página electrónica del BM (www.worldbank.org), donde se aclara que la evaluación se presentó a la Junta Directiva en diciembre del año pasado, y que fue sometida a una estricta revisión antes de ser divulgada.
El trabajo consta de dos volúmenes: el primero describe el informe en general, y el segundo evalúa críticamente las políticas aplicadas en Brasil, Camerún, Costa Rica e Indonesia.
Uno de los puntos más sorprendentes de la actual autocrítica -según el criterio de organizaciones no gubernamentales de Estados Unidos- indica que "los pobres no fueron una causa importante de deforestación y explotación maderera ilegal, como el Banco suponía en 1991".
Y se añade que "los principales factores de destrucción de los bosques tropicales han sido la demanda de leña para usos industriales, la producción comercial masiva de tablones para construir viviendas y la demanda internacional de maderas duras".
Varias organizaciones no gubernamentales norteamericanas recordaron que en 1986, el entonces presidente del BM -Barney Conable- efectuó una dura autocrítica del proyecto de desarrollo Polo Noroeste que impulsó en el Brasil, "por su tremendo impacto en el mundo natural, en particular la selva tropical".
Korinna Horta, economista de la ONG estadounidense Environmental Defense Found (EDF), indicó que "las políticas específicas que el BM promovió en muchos países para plasmar el llamado 'ajuste estructural', no prestaron atención a su impacto en las masas boscosas".
"De ese modo, uno de los impactos ambientales laterales de tales políticas económicas contribuyó complementariamente al proceso de deforestación", agregó la especialista.
El EDF es una de las numerosa entidades 'verdes' de los EE.UU. que sistemáticamente critican los créditos que el BM concede a países en desarrollo para construir mega-represas, "porque otro efecto colateral de las mismas consiste en anegar miles de kilómetros de bosques".