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28.07.09 - COLPISA | MADRID
El equipo internacional que acaba de regresar de la primera campaña oceanográfica en el Ártico del proyecto Artic Tipping Points (ATP, Cambios Bruscos en el Ártico ) ha constatado que una masa de agua cálida atlántica invade gran parte del sector europeo del Océano Glaciar Ártico, lo que provoca la fusión rápida del hielo, así como el desplazamiento de especies propias hacia el norte.
Determinar a partir de qué nivel de calentamiento pueden producirse cambios bruscos en el Ártico era uno de los objetivos fundamentales de esta expedición, en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Los investigadores del CSIC, a su vuelta, han lanzado la primera estimación clara: el nivel de calentamiento ha de situarse entre los 3ºC y los 5ºC sobre los niveles de referencia de 1990 para que se produzcan cambios bruscos en el Ártico. El Ártico es la zona del planeta donde más rápido está aumentando la temperatura, con una tasa de calentamiento tres veces mayor que el resto de la Tierra: se espera un calentamiento en la zona de hasta 9ºC durante el siglo XXI.
El investigador responsable del equipo del CSIC en el proyecto y Premio Nacional de Investigación Carlos Duarte señala: «Las predicciones que hablaban de una rápida fusión del hielo se han visto sobrepasadas por las observaciones y durante los años 2007 y 2008 ha tenido lugar una pérdida brusca de hielo en el Océano Glaciar Ártico que ha supuesto la disminución de más o menos la mitad de la superficie de hielo que quedaba normalmente al final del verano».
«La espectacular aceleración de la pérdida de hielo en el Ártico en los últimos años sugiere que el cambio climático ha entrado en una nueva fase en esta región, con posibles consecuencias globales.Los modelos actuales sugieren que el Océano Glaciar Ártico podría quedar libre de hielo en verano en un par de décadas, o quizás antes», añade Duarte.
El proyecto también pretende determinar el alcance de la presión humana a partir de la proliferación de actividades económicas en el Ártico (como el turismo, la pesca o el transporte marítimo).