¿qué sabe ud. de Ecología?

Para quienes viven en Argentina

"ENCUESTA"

y para los que viven en otros países

"ENCUESTA I"

Gracias por intervenir !

 


Animales en extinción en la Argentina

Parte I - Problemática ambiental

por Juan Carlos Chebez
del libro "Los que se van"

La extinción de especies vegetales y animales es uno de los síntomas más preocupantes del deterioro ambiental en el mundo, ya que constituye un proceso irreversible que nos priva para siempre de un material genético único e irremplazable del que tal vez ni siquiera sepamos aún que aplicaciones prácticas podrá tener en beneficio de la misma humanidad que los destruye.

Éste tal vez sea el concepto más fácil de comprender en el mundo materialista e interesado en que habitualmente nos movemos, pero no es el único motivo que aconseja la conservación de las especies.

Efectivamente ya tendría que bastarnos el solo hecho de no alterar sustancialmente la delicada trama que une a los seres vivos entre sí, y que nos recuerda que cada especie ocupa un nicho ecológico peculiar que, con su extinción, o bien queda vacante o es ocupado por otras especies más ubicuas.

Con lo cual se simplifican o desaparecen cadenas alimenticias singulares, y como si esto fuera poco, el solo derecho a coexistir en el planeta Tierra en las especies vegetales y animales debería erigirse como el principal argumento para evitar la extinción por todos los medios. "¿Qué sería del hombre sin los animales?, pues moriría de una gran soledad de espíritu", ya se preguntaba y se respondía a la vez un viejo jefe Seattle a fines del siglo pasado.

Pero lo cierto es que ya los listados de especies extinguidas alcanzan cifras terroríficas y que se preve que, de mantenerse la tendencia actual, sólo entre las aves hacia el año 2000 se extinguiría una especie por año.

¿Las causas?, pues son múltiples y varían desde la rápida transformación de los ambientes naturales para adaptarlos a los más diversos sistemas de explotación de los recursos naturales por parte de la humanidad cada vez más numerosa y hambrienta, hasta la falta de una real valoración por parte de la población de la gravedad de una situación que compromete seriamente nuestra propia subsistencia.

En consecuencia los gobernantes, dirigentes y medios de prensa interpretan como desinterés de la población, sin priorizarlo en las acciones de gobierno y gestiones que urge iniciar para revertir el proceso. Afortunadamente el mundo entero y en especial las naciones desarrolladas, las mismas que han debido pagar un alto tributo de decenas de especies extinguidas, hoy ven con claridad la gravedad del problema y llevan adelante campañas de investigación y conservación, no sólo en sus países sino también en el resto del mundo.

Así, a partir de algunos descubrimientos concretos como el de Catharanthus roseus en Madagascar, pequeña planta que resultó efectiva para curar el mal de Hodgkin que sólo en EE.UU causaba unos S0 (N0 decesos al año y de la mulita grande (Dasypus novemcinctus), único animal además del hombre capaz de contagiarse la lepra y por lo tanto ideal para ensayar curas para el mal sin necesidad de experimentar sobre otros seres humanos, se comprendió la importancia de asegurar bancos genéticos de todas las especies vivientes y de comenzar la campaña a favor de la preservación de las selvas tropicales y subtropicales que atesoran el más prometedor conjunto de especies y donde seguramente aguardan desde siglos nuevos medicamentos, látex, sustancias alimenticias y fibras textiles para beneficio de toda la humanidad.

La Argentina como integrante de esta misma nave espacial, el planeta Tierra, donde los hombres crean fronteras y la naturaleza se encarga de eliminarlas, no ha permanecido al margen del problema de la extinción, que si bien no alcanzó aún características catastróficas, se agudiza día a día. Falta la toma de una real conciencia pública de la cuestión por parte de todos los sectores para que realmente se pegue un giro brusco de timón que nos aleje del peligro de perder en los próximos años los más significativos exponentes de nuestra flora y fauna autóctona.

Lamentablemente pareciera que nos vemos imposibilitados de usar la triste experiencia de otros países para evitar caer en los mismos errores, con el agravante que trágicas historias como la de la paloma migratoria (Ectopistes migratorius la cotorra de Carolina (Conuropsiss carolinensis) y tantas otras, ocurrieron en un momento de la historia humana en que la "Ecología" era un concepto nuevo poco entendido.

Por suerte, la inmensidad del país y las vastas extensiones que cubren la mayor parte de sus ambientes naturales han permitido aún salvaguardar en nuestros días la mayoría (le nuestros exponentes florísticos y faunísticos, aunque lejos estamos ya de aquella idea (le "virginidad ambiental" que imperaba hasta hace pocos años.

Efectivamente como expondremos más adelante, el proceso de penetración y transformación más o menos lenta (le los ámbitos naturales y la explotación hasta el agotamiento de muchas especies, nos hace comprobar que a pesar del aparente despoblamiento de vastos sectores, las huellos de la presión antrópica ya están presentes y señalan la perturbación que se avecina.

Si bien referirse a la problemática ambiental de la Argentina es tarea compleja, que excede las pretensiones de esta obra y que por su amplitud aconseja no ser analizada en forma personal sino multidisciplinaria , en e) marco de un equipo de trabajo, era necesario para explicar el porqué de la extinción de nuestras especies, citarla como preámbulo obligado para pasar a detallar en especial algunas problemáticas mas específicas y claves para la subsistencia de la vida silvestre.

No obstante, queremos recomendar por su carácter general y participativo un serio intento de diagnóstico publicado en 1988 por el Centro para la Promoción de la Conservación del Suelo y del Agua (PROSA) con la ayuda editorial del FECIC y que como tantas otras cosas de valor y prioridad para la Nación pasó mayormente inadvertido a juzgar por la escasa difusión brindarla por los medios de difusión , como por los organismos ambientalistas oficiales y privados.

Se trata del trabajo titulado: "El deterioro del Ambiente en la Argentina", donde se hallará abundante información sobre las modificaciones provocadas por el hombre sobre los recursos naturales argentinos.

Para este libro hemos decidido centrar las causas de extinción en tres grandes tópicos:

A) La transformación ambiental que es a nuestro entender la causa principal del retroceso de la flora y fauna en el país que distinguen cuatro aspectos diferentes más específicos: la explotación agropecuaria, la explotación forestal, la contaminación y la introducción de especies exóticas;

B) la caza a la que hemos decidido separar en su tratamiento dada la mayor cantidad de información disponible y que (le por sí solo ha sido causa de desaparición o retroceso de varias especies diferenciando en caza comercial, caza deportiva, caza de plagas y caza por subsistencia, y

C) la ignorancia reinante en la mayoría de los argentinos acerca de la pérdida de biodiversidad, que consideramos en tres tópicos: el conservacionismo y la escuela, los medios de difusión y la dispersión de esfuerzos y voluntades.