Parte X - Medidas que aún se pueden tomar
A pesar que nos parezca inevitable la extinción de estas especies, en la mayoría de los casos aún estamos a tiempo de revertir la situación, pero sólo si cada argentino asume una activa tarea de concientización y promoción de la defensa de nuestro patrimonio natural.
Dadas las múltiples opciones existentes se nos ocurrió corno muy práctico hacer un listado de recomendaciones concretas en forma muy abreviada como para demostrar que esta tarea conservacionista nos incumbe a todos.
A continuación enumeramos las mismas sin otorgarle ningún tipo de priorización. Cuantas más podamos desarrollar mejor será para nuestra naturaleza.
- Tome conciencia de la problemática ambiental del país, por cuanto medio esté a su alcance, en particular sobre la extinción de especies dada su peculiar urgencia. Conozca cada día más sobre el terna adquiriendo libros o revistas especializadas, concurriendo a bibliotecas, reuniendo y clasificando recortes de diarios y revistas; sea también espectador de documentales cinematográficos o televisivos. Asista a conferencias o cursos dictados por especialistas. Trate caria vez más de especializarse en conocer lo que ocurre a su alrededor en su entorno inmediato. Conozca los problemas ambientales comunes a toda la humanidad y la situación de especies de otros países, pero intente conocer en detalle lo que está cerca suyo, ya que allí podrá dirigir preferencialmente su esfuerzo y su prédica conservacionista y así logrará un mayor efecto en quienes lo rodean.
- Si usted es docente, aproveche al máximo su condición priorizando la temática ambiental o ecológica en su programa de estudio. Reúna materiales, planifique salidas de campo y desarrolle cualquiera de las actividades que se enumeran en el anexo educativo.
Si usted no es docente, influya en las escuelas a las que asisten sus hijos, nietos o amigos para que los docentes presten particular atención a esta temática y la expongan de un modo creativo y práctico acorde con el compromiso personal con el entorno natural que se quiere fomentar.
- Conviértase usted mismo en un difusor de estas cuestiones. Sin esperar que otro lo haga. Comente y difunda estos ternas en su ámbito diario de labor.
- Si es biólogo, naturalista, observador de aves o estudiante de estas disciplinas priorice en sus investigaciones las especies con mayor riesgo de extinción, ya que muy probablemente se perderá, en caso contrario, una oportunidad única. El simple avistaje de alguna de estas especies, su fotografía o la recolección de sus restos resultan de gran interés científico y conservacionista. En ese caso la ficha que se adjunta al final (del libro) puede ayudarlo a reunir la información principal, y por supuesto hágala llegar a las personas y organismos que puedan sacarle provecho. Su dato aislado de poco servirá, sólo reunido con otra información permitirá visualizar la distribución precisa o actualizada de una especie.
- Denuncie a quien destruya a la fauna, conozca para ello la legislación vigente con el mayor detalle posible. Como referencia útil y práctica, todas las especies aquí ilustradas y comentadas extensamente, están protegidas y la captura o comercialización de sus productos está vedada. En cautiverio sólo se las podría mantener con fines de recría en centros especializados y con autorización expresa de la autoridad correspondiente (Dirección Nacional de Fauna., Flora y/o Direcciones Provinciales de Fauna).
En caso de cualquier irregularidad radique su denuncia en el organismo correspondiente (ver direcciones), sólo con su participación se podría poner fin a la caza y comercialización furtiva de nuestra fauna autóctona. En caso de no conseguir eco en las autoridades, recurra a los diarios y otros medios de comunicación, y haga pública su denuncia. Si desea una participación más activa, ofrézcase como Guardafauna Honorario ante la autoridad correspondiente. Esto le imprimirá mayor fuerza a su intervención ya que podrá incluso efectuar los decomisos y contará con respaldo oficial obligatorio en sus procedimientos. Esa algunos casos los carnets de Guardafaunas Honorarios sólo se otorgan después de asistir a un curso especial. Averigüe su fecha de realización y, si reúne los requisitos, anótese. Recomiende además a sus amigos y parientes no adquirir animales silvestres o sus productos derivados.
- La creación de reservas naturales constituye tal vez la mejor garantía para la subsistencia de las especies vegetales y animales, y en consecuencia para salvaguardar aquellas ya disminuidas que se hallan en riesgo de extinción. Todavía es mucho lo que resta por hacer en ese campo en la Argentina. Si bien el análisis pormenorizado de este tema será tratado en un trabajo aparte (Chebez, J.C. y G. Gil .Guía de los Reservas Naturales Argentinas. En preparación), podemos señalar que el porcentaje de territorio amparado por reservas nacionales (Parques Nacionales, Reservas Nacionales v Monumentos Naturales) no alcanzan al 1% de la superficie del país (uno de los más bajos del mundo), si sumarnos las reservas provinciales, municipales y privadas dicho porcentaje se eleva ligeramente (cerca del 4%) pero sigue siendo insuficiente para abarcar la enorme diversidad ambiental argentina. Por ello cada uno debe fomentar la creación de reservas naturales en los sitios cercanos a su zona de influencia. Para ello movilice a los organismos ambientalistas, tanto oficiales como privados, para que efectúen los estudios de factibilidad técnica o catastral para convertir algunos sitios en reserva natural.
- Concurra a las comisiones de medio ambiente, ecología o recursos naturales de las cámaras legislativas nacionales o provinciales o bien de los Consejos Deliberantes municipales a fin de interesarlos o asesorarlos en la redacción y aceleración de las respectivas leyes u ordenanzas.
- Exija la correcta salvaguarda de las reservas ya existentes mediante la instalación de la infraestructura mínima indispensable (No olvide que muchas de ellas sólo existen en el papel). Además vele por su integridad, ya que permanentemente existen proyectos de "desarrollo" de las mismas o bien reclamos jurisdiccionales o de dominio que las ponen en jaque.
Como en el caso anterior utilice los medios de prensa para hacer saber su alegría o preocupación por todo lo relacionado con las reservas.
- Finalmente le recomendamos su ingreso a uno de los tantos grupos ambientalistas existentes en el país que se preocupan por esta temática . "La unión hace la fuerza". Su labor individual es muy meritoria y puede ser puntual o localmente ejemplificadora, pero si avanza hacia proyectos de largo aliento (por ejemplo, la creación de una Reserva Natural o la eliminación de una feria de pájaros o mascotas), los grandes intereses que están involucrados lo harán sentir un poco solo o embarcada en un esfuerzo estéril. La misma causa encarada en el marco de una entidad de bien público consigue mayor peso y respeto y puede concluir exitosamente.
"Y bien ? se dirá? ¿qué hay con todo esto? ¿Es que, porque haya desaparecido el dodo, o esté a punto de extinguirse tal o cual especie de rinoceronte, vamos a renegar de la civilización y vamos a desear que la tierra vuelva a ser un mundo de fieras y de salvajes?
Nada de eso, pero reconozcamos que, si bien ante las consecuencias de una catástrofe geológica, sólo cabe cruzarnos de brazos, cuando el responsable de un mal es el hombre, si este hombre es civilizado y quiere ser digno de tal título, debe hacer lo posible por evitar ese mal o por repararlo".
Angel Cabrera