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Animales en extinción en la Argentina

Parte IX - La ignorancia

El conservacionismo en la escuela

La temática ambiental si bien figura ya en la mayoría de los programas de estudio del país, no ha sabido mayormente captar la atención de los alumnos con tareas prácticas y concretas que redunden en un mayor conocimiento del entorno natural, su funcionamiento y la necesidad de su conservación.

Carencia de materiales apropiados, discontinuidad en la duración de los ciclos lectivos, desconocimiento de las técnicas modernas de enseñanza de las ciencias naturales son solo algunos de los factores que se confabulan para crear esta situación.

En consecuencia se desaprovecha a la escuela corno una de las formas de crear conciencia acerca de esta temática. En la medida en que no preparemos a las argentinos del mañana, abonando una conciencia plena acerca de esta situación, vanos resultarán los esfuerzos que hacemos estudiando, reproduciendo, legislando o creando reservas ya que los futuros administradores y beneficiarios del recurso, lo desconocerán plenamente.

Los medios de difusión

En pleno siglo xx la importancia que han cobrado los medios de difusión masiva los torna aliados importantísimos o enemigos de temer en lo que respecta a concientizar a la población acerca de la poblemática ambiental en general y la pérdida de la diversidad ambiental y genética en particular.

Hasta el presente, si bien se nota en los últimos años una mayor proporción de noticias ambientales en la prensa oral y escrita, la mayoría de las veces responde a un reflejo de las agencias noticiosas internacionales que a un genuino interés en la cuestión.

Así los argentinos estamos bien informados del derrame de petróleo de la Exxon en Alaska, de la lluvia ácida que acaba con los bosques de Europa y nos lamentamos por la pérdida de la selva amazónica y la extinción del oso panda en China.

Pero, ¿quién sabe algo acerca de la selva misionera, más amenazada incluso que la amazónica'? O ¿quién ha perdido el sueño por la extinción del yaguareté o el huemul? Lejos de criticar a quienes se preocupan como ciudadanos del mundo por la suerte ambiental del planeta, queremos significar que existe una tendencia a evadirse de nuestra realidad cercana, inmediata, donde podemos aportar soluciones o colaborar personalmente para corregir situaciones preocupantes.

Y en todo esto el papel de los medios de difusión formando conciencia dista mucho aún de resultar el ideal.

La dispersión de esfuerzos y voluntades

Otra cuestión que atenta en nuestro país para efectuar avances significativos en la defensa de nuestra fauna y que impide encarar acciones concretas con la urgencia necesaria para salvaguardar las especies en mayor riesgo de extinción es la gran dispersión de esfuerzos y voluntades existentes en el país.

Basta como ejemplo señalar la multitud de entidades ambientalistas dispersas y la dificultad en establecer criterios homólogos y prioridades comunes, a pesar de lo cual la labor de las mismas resulta todavía insuficiente para la diversidad de problemas acuciantes a resolver.

La estructura federal del país también ha promovido cierta diversificación institucional, y genera que en cada provincia se formen grupos indopendientes que, con honrosas excepciones, no han podido constituirse en verdaderos centros de trabajo y de seguimiento del accionar oficial en ese sentido.

Esto, sumado a la actual crisis económica del país y la inmadurez ambientalista que todavía sufrirnos, confunde a la opinión pública, desdibuja los objetivos centrales de la conservación, y multiplica las opiniones hasta el punto tal de anularlas.

Muchas veces se gasta más tiempo en la crítica y la competencia interinstitucional que en el cumplimiento de objetivos concretos, cuando no se cae en el "conversacionismo", vocablo muy cercano al conservacionismo, pero de implicancias nefastos ya que desacredita a todo el movimiento.

Sólo reuniéndonos y fortaleciéndonos en una sana discusión podremos llegar en el corto plazo, a una acción afectiva ya que como dijera Fierro: "Si entre ellos se pelean...", a nuestros montes, lagunas y llanuras "los devoran los de afuera".