¿qué sabe ud. de Ecología?
Para quienes viven en Argentina
y para los que viven en otros países
Gracias por intervenir !
Por: Luis Buchhalter
Presidente de la Asociación Vecinal Amigos de los Arboles
El arbolado de las calles de la ciudad de Buenos Aires está sufriendo una degradación y destrucción irracionales como jamás ha sucedido anteriormente. Se ha puesto a la orden del día la mutilación de ejemplares sanos y fuertes en diversos sectores de la metrópolis, con diferentes niveles de gravedad.
Estos hechos se deben principalmente a la falta de políticas oficiales (o a la puesta en práctica de políticas erróneas), a la desinformación vecinal acerca de las virtudes de los árboles, a ideas equivocadas acerca de las podas, y a la ignorancia de su importante papel en la disminución de parámetros de contaminación, ruido, stress, etc.
Asimismo, sumado a este desconocimiento, existe una realidad innegable y es que no se realizan tareas de mantenimiento de ningún tipo, y al no existir fuertes campañas dirigidas a toda la ciudadanía respecto de la importancia del árbol con relación a la calidad de vida, quedan las puertas abiertas a toda clase de degradación.
Mucha gente no quiere a los árboles. Esto se debe seguramente a los cambios en nuestra forma de vida, que nos aleja día a día de la naturaleza, de la paz y sosiego necesarios para mantener nuestro ánimo sereno.
Ya sea personalmente o a través de terceros, numerosos propietarios “podan”, mutilan, cortan, estropean o talan los árboles que están frente a sus casas, por medio de serruchos, hachas o motosierras.
Los responsables de realizar los cortes con motosierras suelen ser individuos que ofrecen sus servicios casa por casa en los barrios no céntricos a cambio de una suma que va desde los $30.- a los $ 100.-
Ni la decadencia que presentan numerosos ejemplares ni la falta de gestión oficial para mantener el arbolado en perfectas condiciones justifica de ningún modo la intervención particular, carente de conocimiento y sumamente dañina, que se realiza a los árboles. No existe relación entre los terribles cortes que se hacen en barrios enteros y edificaciones altas. Se trata de casas bajas, con vereda ancha, donde el árbol no produce molestias más que ínfimas.
Pensamos que la mayoría de la gente es consciente del grave daño que causa, pero no le presta importancia, ya que se fija la idea de deshacerse del árbol, o mantenerlo lo más pequeño e inútil posible, a fin de que su existencia no se destaque. Los argumentos principales esgrimidos más a menudo suelen ser:
Las autoridades siempre deben dar el ejemplo. En este caso, se mantiene la regla, porque el deterioro de los árboles es producido también desde esta dependencia.
Al recorrer varias zonas de Buenos Aires puede concluirse que no existen mapeos completos del estado de los árboles de la ciudad; en consecuencia muchos ejemplares enfermos sin salvación y otros ya decrépitos permanecen en pie, los que se pueden salvar merced a un tratamiento adecuado y realizado a tiempo empeoran, y zonas que requieren plantaciones (por ejemplares talados ilegalmente) no las tienen.
Para agravar más aún este estado de cosas, se ha otorgado a tres empresas la poda del arbolado urbano (véase inciso C) 1), y se insiste en no realizar campañas de educación y concientización de la población acerca de la importancia de los árboles (véase inciso D).
El último punto que requiere atención es el de la supuesta plantación de 100.000 árboles, que por la manera en que se está efectuando no parece pertenecer a ningún plan global de mejora del arbolado urbano, tal como se detallará en el inciso C) 2).
1) Las podas
La poda tal como se realiza en los frutales, por ejemplo, que se efectúa con fines productivos y económicos, no es aplicable de ninguna manera al árbol de la vereda. La poda mencionada se realiza sobre bases científicas, y permite obtener mejor calidad en las frutas y, al mismo tiempo, logra que se encuentren éstas más al alcance de la mano. Pero aún así, al árbol le hace daño: su longevidad disminuye hasta cuatro veces.
La poda en el arbolado urbano debe ser excepcional y rara, sólo justificable luego de un control específico en el ejemplar. Puede ser realizada una poda de formación para guiar el crecimiento cuando el árbol es chico, una poda de mantenimiento para extraer ramas secas, entrecruzadas, rotas o enfermas o las que estén muy abajo y obstaculicen el paso de vehículos y peatones.
No debe permitirse a las empresas de televisión por cable romper ramas, ni se debe podar para que haya mejor iluminación en las calles. La prioridad debe tenerla el árbol, y al planificar la iluminación de una cuadra, tener en cuenta el ramaje; por lo tanto, la ubicación de las luces debe ser modificada según corresponda. No sugerimos que las calles permanezcan en tinieblas, pues esto sería absurdo; solamente que se respete el arbolado existente.
La Dirección de Espacios Verdes contrató tres empresas (Clear Plaza, ATA y ECOR) para que se dediquen a “podar” el arbolado urbano. Este hecho no se condice con las necesidades del arbolado urbano, pues los trabajos realizados por estas empresas son groseros, indiscriminados y dañinos. Al parecer quien realiza estas operaciones desconoce todo lo inherente al tema, pues se ha constatado la mala realización de las tareas, las cuales en realidad tampoco son necesarias, por todo lo antes explicado. El personal es una tropa inferior sin capacitación ni sensibilidad, que está alejadísimo de las mínimas pautas científico-técnicas necesarias para dedicarse al cuidado de los árboles.
2) Las plantaciones
Plantar árboles debe ser parte fundamental de la tarea de mantenimiento del arbolado urbano. Sin embargo, como acto aislado y no formando parte de una política global de cuidado del patrimonio natural de las calles de la ciudad, no constituye una labor enriquecedora de la situación actual.
Se han detectado numerosos inconvenientes en la plantación de 100.000 árboles (que significó una erogación de $ 4.000.000.-) realizada por cinco empresas licitadas el año pasado (las tres que realizan las podas, más Angelux y Ecología Urbana).
Para empezar, no se tuvo en cuenta la relación entre las especies y su entorno, ni la rusticidad necesaria para que el árbol se adapte al ambiente tan poco hospitalario de la ciudad. No existió la necesaria diversificación de especies (que funciona como recurso estético y sanitario). Fueron utilizados tutores verdes que luego han enraizado; muchísimos ejemplares se secaron y murieron, ya que no se hizo el mantenimiento convenido (que sería por un año).
En este año 2000 Norberto Laporta lanzó otro plan similar, sin mencionar en ningún medio el plan anterior. De esta manera, otro funcionario más se suma a este trato irracional y oneroso de la arboleda de nuestra ciudad.
3) Transplantes
El trasplante de árboles es un recurso extremo que no debe utilizarse en lo posible. Sólo se justifica en casos de construcciones que sea imposible variar o adaptar al terreno. El árbol, para ser trasplantado, debe sufrir fuertes cortes de sus ramas principales, de modo que pierde tamaño de su copa, y no siempre sobrevive. Hemos detectado que en la Av. Belgrano, cerca de la Reserva Ecológica, decenas de tipas iban a ser trasplantadas por la empresa “Salvatori”. Muchas fueron severamente cortadas, y aún permanecen allí, sin una sola hoja. Están en muy malas condiciones, por lo que no tienen muchas posibilidades de subsistir.
Los grandes cambios urbanísticos deben tener en cuenta el arbolado de las calles, o las autoridades deben exigir que así ocurra.
4) Talas
El GCBA autorizó la obra del hipermercado Carrefour y el túnel en el ex albergue Warnes. En la Av. Chorroarín, en la Av. Constituyentes, en la Av. Warnes y dentro del Club Municipal Costa Rica, fueron talados 30 añosos árboles.
Se violó la ordenanza que autoriza la obra, (que contemplaba los árboles, algunos de más de 100 años) se violó la ordenanza de arbolado urbano, y se violó la ley de Estudio de Impacto Ambiental.
En muchas ocasiones han sido denunciadas mutilaciones y talas clandestinas a diversas autoridades comunales (Centro de Gestión y Participación nro. 11, Arbolado Urbano, Dirección General de Espacios Verdes, Policía y al Ombudsman porteño) sin que se obtuvieran resultados. No sólo eso; también se han solicitado urgentes campañas de concientización de la población para evitar el empeoramiento del estado de los árboles.
No sólo nunca hubo respuestas o explicaciones de si era posible o no (y por qué), sino que durante el invierno la situación empeoró notablemente. De haberse contemplado este importante pedido, docenas de árboles aún estarían sanos y otros seguirían en pie, pudiéndose haber evitado muchas talas y mutilaciones.
Concluimos entonces que para que esta gestión del arbolado urbano funcione, es indispensable y prioritario NO realizar campaña alguna de educación.
Proponemos aquí un cambio de raíz de esta política que debe ponerse en práctica de inmediato. Sólo funcionarios sensibles y con conocimientos bien orientados serán capaces de aplicarlo correctamente. Debe actuar simultáneamente en todos los frentes que se enumeran, pues de lo contrario no habrá mejoría del arbolado de la ciudad y, por lo tanto, tampoco de la calidad de vida de sus habitantes. Deben renunciar a sus cargos los actuales funcionarios lo antes posible.
“Los árboles han sido para mí los predicadores más eficaces...
En sus copas susurra el mundo, sus raíces descansan en lo infinito; pero no se pierden en él, sino que persiguen una sola cosa: cumplir su propia ley, desarrollar su propia forma, representarse a sí mismos...
Los árboles son santuarios; quien sabe hablar con ellos, quien sabe escucharlos, aprende una verdad...
No predican doctrinas ni recetas: predican, indiferentes al detalle, la ley primitiva de la vida...”
Extractado de un pensamiento de Hermann Hesse
Informe realizado por Luis Buchhalter,
Presidente de la Asociación Vecinal Amigos de los Arboles
Para tener contacto:
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Redacción Ecoportal
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