¿qué sabe ud. de Ecología?
Para quienes viven en Argentina
y para los que viven en otros países
Gracias por intervenir !
Escribe Gabriel Hemández
Sin lugar a dudas, por su significado y por lo que dejaron, tanto el Seminario sobre Biotecnología, como el 8° Congreso de la Asociación de Productores en Siembra Directa (Aapresid), realizados la semana pasada en Mar del Plata, ocuparán un lugar destacado en el calendario agrícola del 2000. Junto con Expochacra y la Rural de Palermo, conforman una referencia obligada que sirve de base para que productores y dirigentes planeen sus decisiones en materia agrícola.
En esta ocasión no resultó una casualidad que ambos eventos (seminario y congreso) se realizaran uno a continuación del otro. En los hechos concretos, el desarrollo y advenimiento de los productos genéticamente modificados cuentan con una plataforma ideal en el plano de la Siembra Directa. Basta comentar que hoy el 90% de la soja se hace con variedades transgénicas, y la oleaginosa es el principal cultivo en Directa. La interrelación es evidente.
Por esta razón, resultaría un error pretender confeccionar un análisis sin vincular ambos desarrollos en su verdadera dimensión.
Pocos avances tecnológicos fueron incorporados por los productores con la rapidez con que fue adoptada la Directa, y también la soja con genes de resistencia al glifosato. En ambas reuniones, los productores participantes se encargaron de enfatizar que gracias a eso hoy se puede seguir en forma rentable en el negocio de producir granos.
Los números son elocuentes: la soja en RR en Directa resulta, por lo menos, un 30% más barata que en los casos de las siembras convencionales. Y éste no es sólo un beneficio aislado para los productores. Le sigue el maíz Bt y las nuevas variedades transgénicas, que están por salir al mercado.
Pero, por ahora, para los consumidores, las ventajas no son tan evidentes. Justamente es ése el punto en el que los europeos centran sus cuestionamientos. ¿Para qué comprar alimentos con productos modificados genéticamente, si no resultan mejores que los tradicionales?, se preguntan. Todo parece indicar que las discusiones acerca de este punto no se solucionarán en lo inmediato. Habrá de cumplirse un tiempo prudencial para que maduren los temas de esta discusión. Así lo entienden, al menos, los principales actores involucrados en este negocio.
Creen que, por lo menos, un par de años actuarán como aceite lubricante para que estos avances puedan ser aceptados por los consumidores, especialmente por los europeos.
El seminario y el congreso mostraron algunas curiosidades. Por ejemplo, la asignatura pendiente que los dirigentes políticos, en general, tienen en estos temas.
Finalmente, cabría agregar que las estimaciones indican que la biotecnología seguirá su marcha, superando a ritmo sostenido las barreras que le ofrezca la realidad globalizada. Por su parte, la Siembra Directa no parece bajarse de una tasa de crecimiento del 30% anual, durante cinco años seguidos. Por la ventaja que otorga su uso, no parece que ese nivel vaya a decrecer en el futuro cercano.