¿qué sabe ud. de Ecología?
Para quienes viven en Argentina
y para los que viven en otros países
Gracias por intervenir !
El futuro de la lucha contra las plagas agrícolas está en la producción de insectos machos esterilizados, para que copulen con las hembras pero no salgan ya huevos fecundados. Se trabaja también en otras clases de moscas.
Leonard Beans es norteamericano y trabaja en una sociedad británica que se ha constituido para producir insectos esterilizados con objeto de combatir a las plagas de insectos dañinos para el hombre. Ahora es el especialista de contacto entre dicha firma, la Agencia de la Energía Atómica de Viena, una fábrica de moscas del Mediterráneo de Guatemala y la Conselleria de Agricultura, a fin de preparar el próximo desarrollo, el año que viene, de un ambicioso plan piloto en la lucha contra la ceratitis capitata.
Se ha elegido una zona citrícola de 10.000 hectáreas al norte de Castellón, por estar más aislada. Previamente se preparará con un tratamiento químico colectivo, para rebajar la población de moscas. Seguramente se hará con el producto spinosad, por ser menos lesivo para el hombre y animales y tener una eficacia mayor contra la ceratitis.
A partir de entonces empezarán a soltarse cada semana 1.500 ejemplares estériles de moscas macho por hectárea. Y se estudiará qué pasa, porque es todavía incierta la evolución inicial que tenga esta estrategia en las zonas citrícolas valencianas, por su climatología particular y la gran invasión que alcanza la plaga durante la mayor parte del año.
Beans trabaja codo a codo con los técnicos del IVIA y del servicio de protección de los vegetales de la Conselleria. En una de sus visitas a Valencia, para ir preparando este plan, ha explicado a LAS PROVINCIAS que el futuro de la lucha contra plagas va a estar sin duda en este tipo de actuaciones, porque es lo más natural y conveniente para el equilibrio ecológico, y no se puede estar envenenando más al medio ambiente.
Al igual que se actúa ya mediante este método con la mosca ceratitis en una docena de países en todo el mundo (EE.UU., México, Guatemala, Israel, Chile, Sudáfrica.... y ahora España), se están utilizando los mismos medios de esterilizar machos con otras especies, como la mosca tsé?tsé, que provoca la llamada enfermedad del sueño en países tropicales (sobre todo africanos) y la mosca del olivo, el mosquito anopheles, que transmite la malaria o paludismo.
Las "fábricas" actuales se encuentran en Guatemala y Chiapas (México), aunque también hay otras dos pequeñas en Hawai (específica de los citricultores californianos) y en Madeira (que está teniendo problemas de eficacia).
Pero para poder atender las necesidades crecientes del mercado mediterráneo se proyecta otra fábrica en Eslovaquia, habiéndose elegido esta ubicación europea por encontrarse cerca de Viena, donde radica el organismo nuclear dependiente de la ONU, relativamente equidistante de todos los puntos de la cuenca mediterránea, en un país de climatología fría, es decir, sin riesgos de multiplicación incontrolada en posibles casos de escapes de insectos, con un nivel tecnológico y formativo, elevado y un coste de mano de obra moderado.
Los insectos machos se esterilizan aplicándoles una radiación pequeña, menor que la que se registra con un aparato de rayos X, por lo que Beans asegura que el sistema es totalmente inocuo. La operación se realiza cuando los insectos están en fase de pupa y se diferencian las de machos de las de hembras porque se les ha hecho una manipulación genética por la que las de ellas son de color blanco y las de los machos de color café con leche. Además, las de las hembras se eliminan aplicándoles una temperatura que resisten las de los machos.
El tema está mostrando tanto interés que están entrando en él empresas químicas, que ven venir el cambio.