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Los consumidores y el medio ambiente

Consumo sustentable, ciudadanía ambiental, ecología, son todos términos que hoy en día imponen al consumidor una nueva visión en sus pautas de consumo.

Pero, para muchos, pareciera ser que es, solamente el consumidor quien debe cargar sobre sus espaldas con este compromiso social. Compromiso que no siempre puede ser asumido por el mismo ya que no dispone, en muchos casos, de elecciones razonables que le pormitan modificar sus hábitos de consumo, como tampoco de la infraestructura social que le pormita sentirse útil hacia la sociedad en términos ambientales.

En síntesis: creemos que los patrones de consumo que cada uno tiene como consumidor serán modificados siempre y cuando existan políticas que tiendan a promover y desarrollar servicios, productos o infraestructuras que faciliten el camino al consumidor.

El tema no es ajeno a las organizaciones de consumidores y en ese sentido Consumors International, a pedido de las Naciones Unidas, preparó un texto de Directrices pare el Consumo Sustentable cuya discusión tendrá lugar en la Asamblea General del Consejo Económico y Social de la ONU en 1998 y que aquí reproducimos.

PROMOCION DEL CONSUMO SUSTENTABLE

(Directrices preparadas por Consumors International)

  1. El consumo sustentable significa satisfacer las necesidades humanas básicas sin socavar la capacidad del medio ambiente de colmar las necesidades de las generaciones presentes y futuras. Con este fin los gobiernos deberán adoptar o alentar la adopción de políticas que satisfagan las necesidades de todos los ciudadanos y minimicen la contaminación y el uso de recursos como combustibles fósiles, minerales, suelos y agua pura. Esto se puede hacer a través de políticas mixtas que incluyan reglamentos, instrumentos económicos y sociales, políticas sectoriales - como uso de la tierra, transporte y vivienda - y la eliminación de subsidios que promueven patrones no sustentables de consumo y producción.
  2. Los gobiernos deben trabajar juntos para cambiar los patrones de consumo a nivel global. Al hacerlo. deben guiarse por el principio de compartir equitativamente los recursos ambientales entre toda la población mundial, así como por la capacidad del entorno de absorber la basura.
  3. Los gobiernos deben cooporar en la tarea vital de erradicar la pobreza, como requisito indispensable para el consumo sustentable. Las naciones desarrolladas deben apoyar el giro hacia patrones sustentables de consumo y producción en los países en desarrollo proporcionándoles asistencia financiera, tecnologías "verdes" y mayor acceso a los mercados.
  4. Poner precios a los productos y servicios que consideren el total de su costo ambiental reorientaría el consumo hacia una dirección más sustentable. Las autoridades nacionales deberían tratar de promover la internalización de los costos ambientales y el uso de instrumentos económicos. En base a los principios "el que contamina, paga" y el del costo total de los recursos (conocido también como el principio "el usuario paga").
  5. Los gobiernos deben introducir la contabilidad de los recursos naturales como una forma de proveer una retroalimentación más exacta del impacto de los patrones de consumo y producción y de las políticas que apuntan a reducir las presiones sobre el medio ambiente. También deben desarrollar indicadores y metodologías comparables para medir el avance hacia el consumo sustentable, incluyendo la eficiencia, la eficacia y los impactos de las medidas adoptadas.
  6. Los gobiernos deben aumentar los esfuerzos para reducir la intensidad del gasto de energía y de material en la producción y el consumo, la contaminación y los desechos, promoviendo la conservación de la energía y su eficiencia, el uso ambientalmente correcto y sustentable de los recursos renovables, el aumento de la recuporación de aguas, el reuso y reciclaje de productos y materiales, además de la difusión, innovación y transferencia tecnológica.
    Los gobiernos de los países desarrollados deben promover la transferencia de tecnologías ambientalistas a los países en desarrollo. Para evitar que se establezca una nueva dependencia tecnológica, los países desarrollados deben también apoyar la investigación y el desarrollo locales de tecnologías apropiadas a las condiciones culturales y económicas de cada país.
  7. Para cambiar sus patrones de consumo, los consumidores requieren que se les provea de servicios e infraestructura social que logren los mismos fines con medios menos dañinos para el medio ambiente. Buenos ejemplos de esto son el cambio de papel a correo electrónico, de autos privados a transporte público o de compra de bienes a su arrendamiento.
    Los gobiernos deben estudiar el potencial que tiene el hecho de transformar los patrones de consumo a través de nuevas formas de satisfacer las necesidades (por ejemplo, usando servicios en vez de productos), y actuar en consecuencia.
  8. Las medidas que reduzcan el impacto ambiental del consumo no bastarán para compensar el aumento de consumo requerido por los países en desarrollo. Por lo tanto, los gobiernos, especialmente de los países desarrollados, deben introducir medidas que, apunten a la reducción de sus niveles de consumo.
  9. Los gobiernos deben promover el desarrollo y la demanda de productos que tengan un alto rendimiento y que sean durables, reciclables, reparables, que puedan volver a ser usados y que no sean tóxicos ni inseguros. Debieran introducir programas que prevengan la generación de desechos y fomentar la instalación de talleres para reparar y reciclar productos usados.
  10. Los gobiernos deben estimular, desarrollar y apoyar la certificación de los productos desde el punto de vista ambiental, así como la colaboración internacional en un trabajo conjunto en materia de pruebas, capacitación y desarrollo de procedimientos comunes en la certificación de productos.
  11. Los gobiernos deben cooperar en el desarrollo, promoción y certificación independiente de las normas voluntarias nacionales e internacionales de manejo ambientalista y auditorías de productos y servicios. Ello debe hacerse con la debida consideración de las condiciones ambientales, sociales y económicas de los países productores y de su impacto en el acceso a los mercados y en la competitividad de esos productos y servicios.
  12. Los gobiernos deben promover prácticas agrícolas sustentables, incluyendo la conservación de la biodiversidad, e introducir controles para asegurar que los alimentos sometidos a manejos de ingeniería genética sean seguros para las personas y el medio ambiente y que estén etiquetados considerando las preocupaciones de los consumidores.
  13. Los gobiernos deben impulsar la conservación y el uso eficiente de la energía, como también fomentar la transición a fuentes energéticas no fósiles. También deben cumplir sus compromisos contraídos bajo la Convención sobre el Clima.
    Se debe prestar especial atención a la restricción de la demanda de transporte por medio de políticas que entre otras cosas, reduzcan la necesidad de desplazamiento de bienes y personas, desincentivar el uso de autos privados en favor del transporte colectivo y promover vehículos más limpios y energéticamente más eficientes. Igualmente, deben tomarse medidas para reducir la contaminación, incluida la causada por las emisiones vehiculares. Los gobiernos, al menos los de los países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), debieran cooperar entre sí en áreas tales como el establecimiento de acuerdos respecto a los estándares relativos a la calidad del aire, las emisiones de los vehículos motorizados y el ahorro de combustible.
  14. Los gobiernos deben prohibir o restringir severamente la producción y el uso de productos y sustancias ambientalmente dañinos, como metales pesados y pesticidas. Al mismo tiempo, deben fomentar el desarrollo de alternativas menos perjudiciales que esos materiales, incluso por medio de incentivos positivos y financiamiento. También deben cumplir las obligaciones contraídas por el Protocolo de Montreal de eliminar la producción y emisión de gases que agotan el ozono.
  15. Los gobiernos deben educar y/o apoyar la educación de los consumidores respecto al impacto ambiental de los estilos de vida y promover alternativas de progreso entre las que están la extensión de la vida útil de los productos - aunque estén fuera de moda - y los beneficios de un consumo más sustentable.
    Debe prestarse especial atención a la incorporación de artículos ambientales en todos los niveles del sistema formal de educación. Las organizaciones civiles debieran ser involucradas en estos esfuerzos educativos.
  16. Los gobiernos deben promover la entrega de información veraz acerca del perfil y/o impacto ambiental de productos y servicios a través de medios tales como sistemas de ecorotulación, teléfonos rojos para informarse sobre los productos, perfiles de éstos, informes ambientales de parte de la industria y centros de información para los consumidores. También deben impulsar acuerdos en torno a símbolos internacionalmente reconocidos para la rotulación ambientalista (como sellos verdes u otros). La información a los consumidores - sobre el impacto ambiental y sobre la salud - de la producción y consumo de un producto dado, no debe constituirse en un medio para la discriminación arbitraria o injustificada del producto o para una restricción disfrazada al comercio internacional.
  17. Los gobiernos deben adoptar medidas específicas contra la información engañosa a los consumidores a través de medidas como el desarrollo de códigos y normas publicitarias y reglamentación y verificación de las proclamas ambientalistas con el respaldo de sanciones legales.
  18. Los gobiernos y las agencias internacionales deben ponerse a la vanguardia en la adopción de prácticas más sustentables, incluso en sus políticas para obtener financiamiento.
    Asimismo, debieran efectuar y promover investigaciones y análisis de la conducta de los consumidores y el daño ambiental, con el fin de identificar las formas de reducir el impacto ambiental del consumo y de satisfacer las necesidades humanas básicas en todo el mundo.
  19. Promover el consumo sustentable requiere que los gobiernos actúen en conjunto con toda la ciudadanía. Las mujeres tienen un papel particularmente fuerte que jugar en el consumo sustentable, debido a su rol central de proveer a la familia en sus necesidades. Los gobiernos también deben involucrar y apoyar activamente a las organizaciones de consumidores y otras organizaciones ciudadanas dedicadas a la promoción de una producción y consumo sustentables.
  20. Con el fin de asegurar el acatamiento de leyes y reglamentos relativos al consumo sustentable, los gobiernos deberían proporcionar acceso efectivo a procedimientos judiciales y administrativos, incluidas indemnizaciones y compensaciones.